El marxismo-leninismo y
su peor epígono el estalinismo sufrió una pulverización económica
e ideológica sin precedentes. En cambio, el nacional socialismo
sufrió una derrota militar. Pocos han observado esta distinción
crucial. La idea de que una raza se puede autoproclamar el centro de
universo y dominar a las otras sigue vigente. Ay de aquellos que
creen que el Holocausto es razon suficiente para rechazar esta
nefasta ideología. El nazismo sobrevive porque su basamento se funda
en la proyección del odio a si mismo sobre los otros y esta
condición no es eliminable de la condición humana. Basta observar
lo que ocurre hoy día en varias partes del mundo. En fin, quedan
advertidos.
"El que pierde la inocencia" lo hace de manera trágica. Hay una idea o quizá un complejo identitario falso en muchos jovenes de hoy día. Sumado a un problema grave: parece como si la mayoría de los adolescentes no tuvieran internalizado la idea de riesgo.
Siempre se corren riesgos. Hubo un tiempo, en que
muchos, que de manera clandestina aportaron su granito de arena para
derrotar una dictadura (o al menos creían que ese aporte ayudaba)
todo era bajo cuerda, en silencio, nada de ostentaciones. Las salidas
eran furtivas, sin documentos, si nada que identificara, ese era el
precio del riesgo... y nuestra salvación, simplemente pasar
desapercibidos.
Hoy día, en tiempos del reinado de la imagen, todo es
ostentación, vouyerismo. Hay muchos adolescentes que al pertenecer a
tal divisa y corear las muertes de otro se creen inmunes: en realidad
no conocen el sabor del peligro, no tienen idea del riego.Nadie les ha explicado, parece, que los que matan siempre son un reducido núcleo de fanáticos del total de los que pertenecen a esa etnia urbana, tribu, institución, etc., pocos son los sádicos que torturan, pocos los verdugos. Los sanguinarios usados por alguna máquina perversa siempre son pocos. Y su daño siempre es muy muy grande.
Nadie les ha explicado, parece, que no vale la pena perder la vida por algo que no lo vale, pero que le han hecho creer que si lo vale.
Nadie les ha explicado, parece, que ante el riesgo, la mejor manera de actuar es la evasión, salvo que:
1) Este en juego realmente la vida propia o de los seres queridos (autodefensa)
2) Realmente se este dispuesto a matar a otro por cualquier causa.
3) O lo que se persigue realmente vale la pena.
4) O las tres juntas.
Y si le han explicado esto, lo han hecho mal. La hombría, la identidad, la valentía, no necesitan de bravuconadas, y de la necesidad de desafiar bravucones, o de responder a provocaciones por nada.
Es hora de que lo sepan, sino las bajas de gurises valiosos, inocentes, seguirán creciendo.
El resentido, el sin nada, el fanático se iguala en la supresión ética y física de los otros. Pero los otros no pueden ser así, no tienen internalizado el mal, y se les ha hecho creer que si, que esta bien la violencia por la violencia, que es válido morir por tal o cual equipo, que esta bien cantar y festejar en una tribuna la muerte de algún otro gurí plumífero.
En resumen: los adolescentes sanos de hoy día no
estan preparados para sobrevivir, no se los prepara y colgados de
identidades falseadas no son más que pasto para las fieras.
En fin, quedan advertidos.
Cómo se sabe, cuando el objeto de amor se convierte
en objeto de necesidad, es decir se vuelve pasional, lo que se juega
en un fin último es la vida o la muerte. Sobre esto se construye,
también cómo se sabe y desde hace tiempo: "la banalidad
del mal". El otro es condenado a muerte solamente por ser otro,
el odio de ser nada que se proyecta, siempre es el odio a si
mismo.Tras cartón: la muerte. Una "pasión". Advertencia:
lo crean o no hacer de un niño o una niña hinchas de un cuadro de
fútbol, es a la corta o a la larga, una condena a muerte (agravada
si es de alguna mega institución) La pobreza interior que padecen
las mayorías, su grado de dexistencia, hace que se mimeticen con
tales o cuales colores e ídolos (ojo ya no es la antigua alienación,
es decir ya no son un ser en otro) un corpus en degrade y como
siempre: en la cúspide los ideólogos y al final de la línea les
ejecutores (con la salvedad de que hoy no hay necesidad de falange).
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